Empezamos a subir tranquilos por una senda bien marcada, disfrutando del paisaje y de buitres que acechaban, probablemente algun animal muerto
Algunos buitres en pleno vuelo |
En las subida nos encontramos con estos arboles en circulo, sistema que se empleaba para servir de cobijo de los animales
Por el camino, empezó a acompañarnos la nieve que de momento era prefectamente transitable, fue un poco más arriba donde empezamos a encontrar el terreno helado hasta el punto, de que alguno de nosotros que no teniamos raquetas no pudimos seguir ascendiendo debido a que el suelo estaba resvaladizo y peligroso (yo me caí en el hielo y aún conservo una bonita cicatriz en la mano del golpe/quemadura que me di)
Los que se pusieron las raquetas siguieron el ascenso hasta llegar a una cabaña (que por cierto presentaba un estado lamentable)
Las vistas desde alli impresionantes
Cuando reorganizamos el grupo nos hicimos la mitica foto del salto
En los pastos encontramos tranquilos caballos percherones
Seguimos el camino y encontramos en la zona mas baja multitud de huesos (perfectamente limpios) de caballos muertos, alimento sin duda de nuestros amigos los buitres
Nos abrimos paso aunque encontramos alguna que otra dificultad y llegamos hasta el Montero, donde nos esperaba el premio de una suculenta comida. Hay que reponer