Ayer sábado, día 23 de noviembre, contra viento y marea (...y nieve), nos embarcamos a hacer una ruta con raquetas por el Valle de Campoo. Sobre todo el viento hizo que nos decantaramos por subir al pico Liguardi (primera cumbre de la sierra del Cordel que alcanza los 1967 metros de altitud) partiendo desde Proaño, donde dejamos el coche. Había unos 2ºC de temperatura con un día nuboso que amenazaba nieve, asi que nos pertrechamos bien los abrigos, gafas, gorros, guantes, polainas, raquetas... y empezamos a tirar hacia arriba sobre las 10:30h.
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Vista del Valle a primera hora |
Fuimos ascendiendo por la loma del monte por terreno despejado hasta llegar al refugio del Liguardi (en muy buenas condiciones y muy limpio). Hasta allí nos acompañó un ligero resol que dejaba un paisaje espectacular.
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Detalle de la primera pendiente |
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Llegando al refugio |
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¿Un tentempie para refrescarte? |
Tras aligerarnos de algunas ropas (la temperatura para caminar era muy agradable) seguimos la ascensión a través del bosque donde nos acompañó ya casi todo el día una nieve constante.
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El sendero |
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Tomando unas fotucas |
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A las puertas de Narnia |
Al terminar en lo alto de la zona boscosa nos encontramos con una climatología muy adversa con ventisca, nieve y escasísima visibilidad con lo cual decidimos no subir hasta el pico. Dimos la vuelta para llegar al refugio (tomamos el camino entre los arboles en vez de bajar por la senda) y allí paramos un ratín a comer algo y tomar fuerzas.
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Los 4 fantásticos |
En vez de tomar el mismo camino por el que habíamos subido, tiramos hacia la derecha para llegar hasta Villar y desde allí la senda que nos llevaría de nuevo a Proaño. Este último tramo es un precioso sendero en el que nos encontramos caballos y vacas tudancas paciendo en la inmensidad nevada.
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El salto de gloria |
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...con raquetas es más complicado
Finalmente acabamos después de casi cinco horas y tras el pertinente cambio, tomandonos un delicioso café (algunos cola cao) en El Soto. El día resultó excelente a pesar de los malos presagios meteorológicos. El caminar con raquetas, toda una experiencia (sobre todo en bajadas pronunciadas, ja ja).
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